viernes 20 de noviembre de 2009

Publicación en El Portavoz

Les invito a leer mi ensayo sobre discapacidad en la página del prestigioso periódico El Portavoz, pueden seguirlo en este link:

http://www.elportavoz.com/index.php?option=com_content&view=article&id=695%3Ala-discapacidad-en-el-futuro&catid=34%3Aopinion-&Itemid=44&lang=es

martes 17 de noviembre de 2009

La Discapacidad en el Futuro

La Discapacidad en el Futuro

“El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños” Eleanor Roosevelt

David Solano Abarca

El futuro que algunos esperan vivir es el presente que otros ya están viviendo; las ciclo vías, paradas de buses adaptadas y rampas de acceso del Municipio de Curitiba en Brasil, son el sueño de la Municipalidad de San José, en Costa Rica. Al menos son la esperanza de aquellas personas que creemos en la accesibilidad e inclusión de todos y todas, creando oportunidades en lugar de barreras; sin excusas y sin pretextos. Curitiba es un ejemplo de que sí se puede mejorar la vida en sociedad, con voluntad, eficacia y eficiencia en el manejo de los recursos, guiados principalmente por el respeto hacia nuestros semejantes, nuestro país y nosotros mismos.[1]

El futuro de la discapacidad depende mucho del presente, el cual a su vez es forjado, en gran parte, por acciones llevadas a cabo en el pasado. El tiempo no se puede detener. Aunque parezca lógico y hasta obvio, lo anteriormente expuesto es un elemento clave en el estudio de la discapacidad, ya que no existe la posibilidad (al menos en este mundo) de detener la vida, revisar lo que se ha hecho y cambiar. Los caminos deben redirigirse sobre la marcha, y eso es algo muy difícil, mucho más cuando nuestro accionar se ve entorpecido por la burocracia, las leyes absurdas, la corrupción y la aparente “falta de ganas” de trabajar honradamente, evidenciada principalmente en los políticos.

El pasado de Costa Rica conlleva a que en nuestra tierra habiten personas de etnia negra, de italianos, asiáticos, nicaragüenses y colombianos (dentro de muchas etnias y nacionalidades más); además el pasado de Costa Rica, al menos el que nos enseñan en las escuelas, no fue un pasado bélico. Esa historia ha determinado, a criterio personal, la legislación, estilo de vida y política de nuestra nación. Somos un país inclusivo con lo ajeno, pero que fácilmente desecha lo propio. Un país pacífico, ¿o será más bien pasivo?

Lo planteado anteriormente nos hace reafirmar el pensamiento de que la discapacidad, dentro de muchos otros elementos de la vida, depende del ambiente donde se desenvuelvan las personas. Por ejemplo, la necesidad de desplazarse en una silla de ruedas resulta una acción muy compleja para alguien que vive en Barrio Córdoba, Zapote; como se muestra en el video Route 7600, realizado hace 2 años por estudiantes de la Universidad de Costa Rica[2]. Sin embargo, esta misma acción podría no implicar tantos problemas para alguien que vive en la citada ciudad brasileña de Curitiba. La discapacidad está en la sociedad, en los medios, en los edificios, en las calles y aceras; nunca debe considerarse como elemento “discapacitado” a las personas que presentan alguna particularidad o enfermedad, ya sea física, mental o sensorial.

Basándonos en lo expuesto en el párrafo anterior, el futuro de la discapacidad depende no sólo de los familiares de las personas con discapacidad, los médicos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, psicólogos y demás profesionales cuyo accionar está estrechamente ligado a las personas con discapacidad; se necesita del aporte de periodistas, alcaldes, empresarios…todos y todas debemos formar parte de la inclusión, ya que si no lo hacemos nos convertiremos en elementos entorpecedores y excluyentes.

Una enfermedad o lesión padecida por una persona puede implicarle una alteración en su forma de desempeñarse, sin embargo lo que hoy puede

considerarse de forma irremediable como una discapacidad grave, mañana podría no serlo, gracias a la constante evolución en la que se ven inmersas algunas sociedades.

Por ejemplo, estudiar Arquitectura en la UCR, hace algunos años, estaba reservado para personas que pudieran subir y bajar gradas constantemente, para desplazarse entre los distintos pisos del edificio que alberga esta facultad. Hoy, luego del esfuerzo de muchas personas, quienes se desplazan en sillas de ruedas, o bien, aquellas personas que presentan una movilidad limitada, sea cual sea el motivo de esto, pueden movilizarse libremente entre los pisos de este edificio, gracias a la construcción de un ascensor. El pasado tortuoso y discapacitante de las personas que deseaban estudiar arquitectura en la UCR, es hoy un presente más inclusivo y accesible.

Vislumbro que en el futuro Costa Rica será un poco más accesible, un poco más inclusiva…sólo un poco. En un país donde debemos pagar dos veces por todo, como cita el M.Sc. Ottón Solís Fallas, dudo que se lleven a cabo cambios tan radicales como los que requieren las personas con discapacidad (esté esta diagnosticada o no; sea esta evidente o no…). Si pagamos dos veces por educación, dos veces por seguridad y dos veces por salud, creo que pasarán otros 13 años más antes de que la Ley 7600 haga su metamorfosis del papel a los hechos concretos y visibles.[3]

Si Uruguay es capaz de construir el aeropuerto más moderno de Sudamérica en sólo 15 meses, ¿por qué Costa Rica no es capaz de construir…nada? ¿O será que sí somos capaces, pero simplemente nos da pereza? A mis 22 años de edad la mejor respuesta que he encontrado a esas preguntas es que en Costa Rica vivimos con el “tico” muy arraigado…todo es chiquitico, pequeñitico… Así nunca le ganaremos a Uruguay ni a Brasil, ya sea construyendo aeropuertos, remodelando la red vial o jugando fútbol.[4]

Otro ejemplo de esa mentalidad chiquitica de Costa Rica es que acá todo se embodega…las leyes se archivan, los ladrones se encarcelan, los enfermos se hospitalizan; pero pocos se rehabilitan, pocas cosas se cumplen. Costa Rica es una gran bodega de proyectos, personas, plantas; y en las bodegas las cosas se empolvan, se oxidan y se olvidan.

En el futuro seguramente tendremos sillas de ruedas más modernas, más edificios con rampas, más computadoras y semáforos adaptados; menos gradas, menos baños estrechos y menos discriminación. El problema, sin embargo, es que vamos avanzando a paso muy lento hacia ese futuro…problema característico de los países subdesarrollados, o mejor dicho, arrollados.


David Solano Abarca.



[1] Pinheiro C. Curitiba una Experiencia Continua en Soluciones de Transporte. Disponible en http://www.planum.net/topics/documents/curitiba.pdf, recuperado 31 Noviembre 2009

[2] Solano, D. et al. Route 7600: Crónicas de un Discapacitado, (corregido posteriormente a crónicas de una persona con discapacidad). Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=u4X6Ubm7vVg

[3] http://www.otton.cr/2faqs.php?id=Preguntas_Frecuentes#faqs.php

[4] http://www2.esmas.com/noticierostelevisa/internacional/america/102924/nuevo-aeropuerto-uruguay-mas-moderno-sudamerica

lunes 16 de noviembre de 2009

Decisiones II

Antonio Lehman, dueño de la famosa cadena de librerías, murió anoche a sus 75 años de edad. No murió de hipertensión, ni diabetes o cáncer, su causa de muerte fue la otra gran enfermedad que padecemos los costarricenses: la inseguridad.

Don Antonio decidió, hace más de 30 años, darle a mi papá su primer oportunidad de empleo formal, atendiendo a los clientes de la sección de instrumentos musicales de su prestigiosa tienda. Un joven que apenas bordeaba los 18 años pudo, gracias a este empleo, apoyar económicamente a su familia, compuesta por 15 hermanos y un padre viudo. Una decisión de la cual hoy yo me veo beneficiado, económica y moralmente. Sin embargo, ayer don Antonio tomó una mala decisión: salir a comer.

Sí. Resulta que ahora en Costa Rica salir a comer, a caminar o a estudiar son causas casi inminentes de muerte. Mientras don Antonio cenaba con una dama, tres hombres ingresaron al restaurante, lo mataron y huyeron, sin poder robar nada. El empresario intentó defenderse, tal vez guiado por la ira provocada por la inseguridad en la que vivimos, de la cual sus tiendas han sido blanco múltiples ocasiones. Enrique Calvo, funcionario de la Cruz Roja, describe fríamente el producto de este intento de defensa: “Cuando llegamos ya no había nada que hacer, el hombre estaba sin vida, tenía una herida de bala con entrada y salida”.

Pareciera que en Costa Rica, al menos en la Costa Rica que tenemos, está prohibido vivir de manera espontánea. Si queremos salir de nuestras casas podemos hacerlo, pero antes hay que armarse, activar la alarma, soltar al perro guardián, llamar al “guachimán” para que vigile la casa en nuestra ausencia, ir a un restaurante con vigilancia privada, tragarse la comida y devolverse, chequeando cada 5 segundos por el retrovisor si alguien nos viene siguiendo…si es que logramos salir vivos del restaurante.

Fría. Rápida. Inesperada. Así fue la muerte de don Antonio. Uno más (o uno menos). Eso representa la muerte de Antonio Lehman para nuestro presidente, el estadista. Un número, un hecho cotidiano.

No sé como cerrar este artículo, no tengo una frase o un mensaje. La sensación de que mañana podría ser yo el que muera no me deja pensar, por lo que dejo este tema abierto, esperando poder cerrarlo algún día…


David Solano Abarca.

viernes 6 de noviembre de 2009

Colegio de Terapeutas: aprobado en primer debate

Mi amigo Álvaro, de alvarojimenezmorales.blogspot.com, me dio la noticia...La Nación lo confirma:
El Colegio de Terapeutas está cerca de ser toda una realidad.
Profesionales formados desde hace décadas en la UCR, U. Santa Paula y muchas universidades más podrán sentirse parte de un gremio más organizado, el cual propiciará la competencia leal e impulsará nuestras profesiones.
No solamente estaremos agremiados las y los terapeutas físicos de este país, la audiología, la terapia respiratoria, la terapia de lenguaje y la terapia ocupacional tendrán un ente que colegie a sus profesionales; brindándoles el trato, apoyo y fiscalización que merecen.
Dichos profesionales actualmente pertenecen (los que trabajan dentro de la ley) al Capítulo de Profesionales Afines del Colegio de Médicos, el cual se completa con el Capítulo de Tecnólogos y el de Médicos y Cirujanos. Dicha colegiatura, muy costosa por cierto, no incluye el derecho a utilizar las instalaciones del Colegio de Médicos y brinda un apoyo, a criterio personal, muy pobre. Pocos recursos, pocos profesionales, ningún funcionario contratado con plaza (ni siquiera el actual fiscal, M.Sc Christian Cordero).
Esperemos que se dé la aprobación en segundo debate, se publique en La Gaceta y, de una vez por todas, los terapeutas costarricenses podamos sentirnos parte de un Colegio Profesional inclusivo, serio y responsable.

Adelante terapeutas,

David Solano Abarca
Terapeuta Físico UCR

FUENTE: http://www.nacion.com/ln_ee/2009/noviembre/06/pais2150666.html

lunes 2 de noviembre de 2009

Alunizaje

A como se analizan las cosas en el mundo, este es un tema ya pasado de moda. Sin embargo me parece importante recordar en qué consiste la base ideológica del país más mentiroso, digo poderoso, del mundo.
La calidad del audio es mala, pero se logra entender con buen volumen:

domingo 1 de noviembre de 2009

Así es la vida

Algunos piden pizza para comer con sus amigos los domingos. Otros reparten la pizza para que su familia pueda comer. El día que me di cuenta de eso (o que me hicieron darme cuenta), mi vida cambió un poco...y a veces un poco es suficiente.

No le pongan mucho cuidado al ritmo bailable de la canción...la letra es lo que me interesa compartir:

martes 27 de octubre de 2009

Homosexualidad

Trataré de abordar esta temática de manera imparcial, aunque dudo que pueda hacerlo, ya que soy cristiano y heterosexual (antes la primera implicaba la segunda), y eso me obliga a asumir, en cierto grado, una posición al analizar el caso que se presenta en Suecia y en otros países.
Todas las personas, en el papel, tenemos derechos y deberes, y no veo porque los gustos sexuales deban determinar si alguien puede tener acceso o no a servicio médicos, educación y seguridad.
Por otro lado, considero a la homosexualidad como una práctica producto del mundo que hemos escogido vivir, desde hace ya más de 2000 años, y nada más. No tengo el conocimiento para catalogarla como una enfermedad, tampoco puedo respaldar o justificar su práctica en elementos biológicos o genéticos...es mera decisión de una persona, influenciada por supuesto por el ambiente, la familia, la sociedad, etc.
Creo, que de los muchos debates sociales en los que estamos inmersos, el hecho de que a un hombre le atraiga físicamente otro hombre, o que una mujer se sienta atraída hacia otra mujer, no debería ser un tema que trascienda más allá de lo interno de estas relaciones (cuyo surgimiento no es tan reciente como podríamos creer). Sin embargo, hemos dejado que esta temática atente contra derechos fundamentales de los ciudadanos, y eso son palabras mayores.
Algunos políticos, oportunistas y necesitados de exposición mediática, se han atrevido a abrigar la "noble causa" de defender los derechos de personas que han DECIDIDO entablar una relación con alguien de su mismo sexo, ubicando este grupo al lado de personas o grupos de ciudadanos que sí se encuentran en "desventaja", en este caso no por decisión propia, sino por acciones de un gobierno que decide ignorar a los índigenas, de un chofer borracho que decide manejar su automóvil o de un padre de familia que prefiere beber licor antes que educar a sus hijos.
Las iglesias cristianas (católicas y protestantes) deberían, a mi opinión, gastar menos tiempo y dinero en pelear entre sí y engordar sus arcas, para invertir más en conocer quiénes son esas almas que se sientan en sus bancas domingo a domingo. El hecho de que denominaciones cristianas permitan celebrar uniones entre homosexuales me parece un intento desesperado de atraer nuevos inversionistas...perdón por inversionistas quise decir feligreses; ya que ahora parece que el cristianismo se rige por las leyes del mercado y no por la Biblia...pero eso es otra historia.
En resumen, considero que si existe una relación entre dos hombres o dos mujeres, esta debería desarrollarse con los mismos rangos de convivencia social de las parejas "convencionales". Seamos realistas, dejemos de lado la hipocresía.
El SIDA, a diferencia del hombre y la mujer, no discrimina.